La Terapia Cognitivo Conductual

La Terapia Cognitivo Conductual

Es una terapia breve y científicamente validada que busca reemplazar las ideas negativas y comportamientos inapropiados con pensamientos y reacciones en línea con la realidad. La terapia cognitivo conductual  ayuda a superar gradualmente los síntomas incapacitantes, tales como: rituales y verificaciones, estrés, evitación e inhibición, reacciones agresivas o angustia que causa estrés psicológico.

La terapia cognitivo conductual  está indicada para cualquier persona que haya fallecido, niño, adolescente, adulto y anciano, que desee encontrar un modo de vida más acorde con las exigencias de la realidad y suficientemente motivado para invertir como actor en un programa de atención para frenar sus dificultades.

¿Para qué tipos de trastornos?

“Las TCC han sido ampliamente estudiado en los trastornos de ansiedad. Su eficacia se establece mejor, asociada o no con la terapia de drogas, trastorno de pánico y trastorno de ansiedad generalizada.

También son eficaces en el trastorno de estrés postraumático, trastorno obsesivo-compulsivo, fobias sociales y varias fobias específicas.

Según un estudio controlado, las psicoterapias breves son eficaces en el tratamiento del trastorno de pánico en combinación con un antidepresivo para prevenir la recaída. También pueden ser eficaces en el trastorno de estrés postraumático y no han sido estudiados en otros trastornos de ansiedad “.

La TCC también es eficaz en el tratamiento de trastornos depresivos, tales como estados distímicos y estados depresivos mayores. Los trastornos del sueño, los comportamientos adictivos, ciertos aspectos de los trastornos psicóticos, los trastornos de la alimentación y los trastornos funcionales que se encuentran en la medicina también pueden tratarse mediante terapia conductual y cognitiva.

Cuando el trastorno es particularmente grave, la terapia puede combinarse con la terapia con fármacos como un soporte transitorio y limitado en el tiempo.

La TCC se adapta bien a los niños y responde satisfactoriamente a problemas de enuresis, fobia escolar, trastornos de oposición y conductuales, trastornos de déficit y atención (hiperactividad).
Objetivos de la TCC

El propósito de la TCC es ayudar a la persona a encontrar – o recuperar – la independencia y las relaciones interpersonales más fáciles.

Para lograrlo, la TCC tiene como objetivos:

  • asertivo, confrontando situaciones estresantes por habituación gradual,
  • pragmáticamente refrenar el síntoma en sus múltiples formas, modificando las ideas a priori y obsesivas transmitidas por la ansiedad,
  • a trabajar por la restauración de su propia imagen, reconsiderando sus verdaderas cualidades y potencialidades,
  • combatir los conflictos internos y creencias que causan ansiedad (fuentes de ansiedad)

buscar formas alternativas de identificar y corregir pensamientos automáticos.

En resumen, la terapia cognitivo-conductual ayuda a la persona a entender mejor los patrones de pensamientos negativos que causan angustia psíquica.

Procedimiento de la terapia cognitivo conductual

El método

La TCC se basa en la corrección de pensamientos negativos (o cogniciones) y en el aprendizaje de comportamientos nuevos y adaptados.

Conceptos erróneos acerca de las habilidades reales de la persona a menudo conducen a conductas de evitación, la pasividad, que impiden el control de las acciones y pueden dar lugar a un estado depresivo o agravar un estado psicótico.

En la mayoría de los casos, estas emociones dolorosas y sus procesiones de repercusiones, no pueden desaparecer espontáneamente ya veces duran toda una vida. Para entender las causas y modificarlas, la TCC se basa en una relación terapéutica colaborativa (la alianza terapéutica) y en la motivación basada en los resultados.

Estos dos elementos comprometen a la persona a aprender maneras de reemplazar el comportamiento indeseable, realizando más en línea con la realidad.

Según las indicaciones terapéuticas, o preferencias de la persona, la TCC se realiza con un terapeuta en particular o en grupo. Este último tipo de terapia parece tener éxito a largo plazo debido a su mayor capacidad de causar cambios cognitivos entre los diferentes participantes.

La primera consulta

En la primera reunión, el terapeuta apunta al trastorno y explica su diagnóstico. Dependiendo del problema a tratar, su complejidad y el objetivo a alcanzar, el terapeuta define los objetivos terapéuticos específicos con la persona. Trabaja sobre el síntoma, sus antecedentes y sus consecuencias, pero sin repetir toda la historia de la persona.

Los ejercicios

En este trabajo conjunto, la persona aprende a observar, analizar, objetivar sus problemas y sus repercusiones, diseñar y construir comportamientos alternativos que ya no distorsionan la realidad. Estos nuevos comportamientos se adquieren a través de ejercicios realizados al ritmo de cada individuo. Primero son imaginados, luego concretamente en forma de escenario de tareas usualmente desestabilizadoras y difíciles.

Constantemente guiado, informado, animado, la persona hace estos ejercicios, durante y entre sesiones. Así es como desarrolla cogniciones y comportamientos nuevos y más apropiados.
evaluación

Regularmente evaluados y reajustados durante la duración de la terapia, los ejercicios ayudan a controlar mejor las emociones dolorosas y limitar los pensamientos ansiogénicos o depresivos. Mediante este trabajo, los síntomas se controlan gradualmente. Al aliviar las tensiones internas, los problemas se enfrentan con menos aprensión y más conocimientos técnicos.
La duración del tratamiento

Con resultados generalmente muy satisfactorios y concretos en el tratamiento de muchos trastornos, la TCC es una terapia breve que suele ir de unas pocas semanas a unos pocos meses.

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